Recuperación a los tres niveles.

No hay cierta talla, ni tamaño, color ni patrón.
Es cierta mirada en los ojos, la manera en que se porta la persona, la pausa antes de hablar.
Es tener la dignidad de escoger vivir libre de la esclavitud de la obsesión y la compulsión.
Es una serenidad en la manera de ser, una capacidad de enfrentarse a situaciones que antes nos desconcertaban.
Es una gentilidad de gestos y comportamiento, un compromiso de ser útil a los demás.
Es una humildad de pensamiento y acción, la capacidad de ser exactamente como nos creo el universo, ni más ni menos.
Es una flexibilidad de saludar a la vida en sus términos propios, por inconveniente o sorprendente que sea.
Cuando yo por primera vez entre a una reunión de OA hace quince años, estaba en un peso “normal”, pero era miserable dentro de mi cabeza. Me torturaban los pensamientos de comer, no comer, hacer ejercicio, y contar: kilómetros, gramos de grasa, calorías, pasos, vueltas, centímetros y kilos. Tanta matemática mental me dejaba exhausta. Me sorprendió ver a mucha gente de diversas tallas en las reuniones. Los que se recuperaban tenían “algo” intangible, indescriptible. Por muchos años, lo encontraba fuera de mi alcance. Pensaba “es imposible. Nunca me pasara a mi.” Pero seguía regresando a las reuniones, y después usando las herramientas, y después empecé a trabajar en los Pasos, y hoy ese “algo” existe para mi también. Ya tengo una abstinencia de 8 años y medio, viviendo en la recuperación y la solución, un día a la vez. Mantengo un peso saludable sin dietas, restricción, o ejercicio excesivo. Continúo trabajando los pasos, en diferentes aspectos de mi vida. ¡Hasta ahora no he encontrado ni un solo instante donde no funcionan para enfrentarme a los desafíos que me manda el universo!
Mi recuperación es demasiado importante como para guardarla solo para mi misma. Todo lo que tengo de valor, me lo han otorgado los que venían antes de mí en el programa. Tengo dos padrinos, y soy madrina de varias personas. En las reuniones, comparto mi experiencia sobre la solución. Hago servicio a nivel del grupo, intergrupo y región. Cada día hago contacto consciente con mi poder superior, medito, tiendo la mano a otros en el programa e intento ser una testigo viva de los dones de la recuperación en la vida ordinaria. Cuando hay un día en que quisiera tomar el sendero mas suave, mas fácil, me hago recordar a mi misma la tortura mental que me acompañaba diariamente cuando vivía en la pesadilla de no parar de comer, ni de castigarme a mí misma por las consecuencias. Solo por hoy, dependiendo totalmente de una buena condición espiritual, me recupero.
Tara
2018-12-26T21:20:37+02:00

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