Lemas versus dogmas

Lemas versus Dogmas en OA
Mi tendencia obsesiva pone rigidez en mis pensamientos, mis actos y en mis emociones no sé porque eran desconocidas para mí.
En OA usamos lemas para que nos ayuden a sintetizar pautas de acción, etc. Pero a veces la tendencia obsesiva de mi pensamiento me hace vivir de forma rígida estos lemas y los convierto en dogmas.
¿En qué noto esto? En como resuena dentro de mí cuando escucho mencionar los lemas a otras compañeras aplicados a sus vidas. Esto lo oigo desde fuera de ellas y por tanto desconozco cuál es la vivencia que otros pueden tener pero me resuena dentro porque es mi vivencia rígida de un dogma, lo percibo como una verdad absoluta y entonces no me gusta.
Por ejemplo, me resuena el uso o desuso de la báscula en el hogar y las menciones que hace a ello la literatura.
Si escucho que otros no se pesan, en lugar de pensar que es su opción personal que han elegido libremente, “me comparo”, siento mi necesidad de pesarme, y me consiento hacerlo y me siento irreverente por ello. Es la forma dogmática en que yo concibo esa sugerencia, la que me lleva a sentirme irreverente en OA, etc.
¿Cuál es el equilibrio? Yo tomo mis decisiones elegidas libremente y con la ayuda que precise: mi Poder superior, los compañeros, la literatura…, elijo pesarme o no pesarme cuando yo siento esa necesidad y según dios me da a entender.
Por ejemplo, el no sé si lema, principio, máxima, en cualquier caso, idea crucial en OA: “Solo por hoy”
Este pensamiento es primordial en OA. A veces para mí misma puede ser decisivo, pero… ¿ando buscando una forma de comer que me libere a largo plazo? Si no fuera así ¿sería posible una abstinencia continuada a pesar del Paso Diez?
Si deseo algo indefinidamente para mi ¿se opone al principio del Solo por hoy?
Navego entre los peligros de pensar en algo para siempre, la artritis del solo por hoy si lo considero de forma dogmática se convierte en un muro contra el cual me doy una y otra vez, etc.
Hacer servicio, es importante y necesario, pero… ¿qué pasa cuando me sobrepaso también en esto? ¿Qué ocurre cuando mi tendencia a la obsesión me lleva a partirme el pecho persiguiendo quimeras?
Necesito flexibilidades, puentes, enlaces, sugerencias, y mis vivencias rígidas me encarcelan en el pensamiento, en el no permitirme sentir lo que en un momento dado estoy sintiendo y a mí en mi caso formas rígidas de comer. Y de pensar en la abstinencia como algo rígido.
Primer Paso, soy impotente ante mi propia rigidez, soy incapaz de vivir en el dogma. Siento que necesito amabilidad conmigo misma, flexibilidad, vamos: una red en la base que me recoja, no el duro suelo.
Segundo Paso, tengo la esperanza de vivir en un mundo fluido, cambiante conmigo con la adaptabilidad de las aguas de un rio en el que me voy adentrando.
Tercer Paso: confiar mi vida y mi voluntad a… como yo lo conciba,
Estoy en ello.

2018-12-11T12:23:45+02:00

Un comentario

  1. Gloria 13 diciembre, 2018 en 18:17- Responder

    Gracias por compartir tus reflexiones. Mi incapacidad de seguir el programa a rajatabla me producía a veces una sensación de culpabilidad y miedo a la recaída. Algunos comentarios de mis compañeros sobre sus propios errores me tomaba como una crítica hacia mi persona y les echaba la culpa de cómo me sentía.
    Ahora sé, que todo el programa de es sugerido y que todos tenemos cabida en OA; mi camino de recuperación no tiene que ser igual que el de los demás.
    Nadie tiene la responsabilidad de lo que yo hago, pienso o siento. Puedo aprovechar del programa y de la experiencia de los demás lo que me sirve y dejar el resto. Mi propia experiencia marca mi camino.

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