Defectos de carácter y ganas de comer

Estamos en el quinto mes, en los grupos de OA-Comedores Compulsivos Anónimos solemos trabajar el Quinto Paso que dice:
“Admitimos ante Dios, antes otro ser humano y ante nosotros mismos la naturaleza exacta de nuestras faltas.”
Y se supone que esto ayuda a que dejemos de comer compulsivamente y sigamos abstinentes solo por hoy.
Esta es una parte del programa para la que tengo muy, pero que muy duras entendederas.
¿Qué tienen que ver mis defectos de carácter con mis ganas de comer?
Buscando, buscando, recuerdo haber tenido algún “atracón vengativo” es decir, alguna ocasión en que por tener el espíritu contrariado y ganas de revancha, he comido algo como desquite y en exceso.
Pero salvo eso, me costaba mucho ver la relación entre los principios espirituales -por ejemplo mi honestidad o falta de honestidad-, y mis ganas de comer.
He de decir que yo llamaba valores morales a lo que OA llama principios espirituales, pero bueno, mis aspiraciones de conciencia personal son similares. La diferencia es que antes yo creía que era honesta, esclava de la honestidad.
Ahora gracias a OA he descubierto nuevos alcances del significado de ser honesto. Creo que soy más honesta y más libre.
Ese reconocimiento honesto de lo que soy (…) me da mayor libertad y me “desapega” un tanto de la comida y mis adiciones.
En ese sentido encuentro la relación entre el reconocimiento, aceptación de mis rasgos de carácter y mis ganas de comer.
Si siento desapego, capacidad de renunciar, etc. siento menos otras cosas entre ellas, menos necesidad de autosatisfacerme con la comida.
Esto redunda en que yo tenga menos ganas de comer.
Este desapego y aceptación en parte lo alcanzo al exponer“me” ante la bondad de Dios, otra/s persona/s y yo misma. Y…
Mis ganas de comer se atenúan.

2018-06-05T11:43:08+00:00

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