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La bulimia marcó mi vida

Bulimia marcó mi vida, aunque al principio no conocía esta palabra. Empecé a darme atracones y a vomitar en la adolescencia, pero creo que  he sido comedora compulsiva toda mi vida.  Recuerdo, que cuando era pequeña ya me consolaba por cualquier disgusto comiendo chucherías.

Por otro lado siempre me preocupaba mi peso. A los 10 años empecé  a hacer dietas, aunque nunca me duraron más que unos pocos días. Después recuperaba con creces todo el peso perdido.

Cuando tenía 14 años perdí a mi madre. Me sentía muy sola  y llenaba el vacío emocional con la comida. Engordé mucho  y estaba muy acomplejada por mi aspecto, pensaba que el adelgazar me haría totalmente feliz. Buscaba la manera de conseguir el peso ideal sin privarme de nada. Pronto empecé a ingerir grandes cantidades de comida y vomitarlo todo. También descubrí que si no comía nada podía aguantar durante bastante tiempo sin comer. El problema era, que cuando empezaba, ya no podía parar. En aquella época no se hablaba mucho de bulimia y anorexia. Pensaba que yo era la única persona en el mundo que se comportaba de esta manera y lo tenía en gran secreto.

Adelgace mucho, incluso llegué a estar por debajo del peso normal, pero no conseguí la felicidad que estaba buscando. Necesitaba la comida para afrontar cualquier situación de la vida. Comía por ansiedad, porque me sentía sola o porque tenía miedo. Seguía con este comportamiento durante más de 20 años. Perdí los dientes y dejé de tener la regla. Una vez fui al psicólogo, que me diagnosticó bulimia nerviosa.

Fui a mi primera reunión de OA prácticamente por casualidad. Me fijé en un cartel medio arrancado, donde pude leer algo sobre anorexia y bulimia. Pensaba que sería especie de charla, donde  me sentaría en un rincón sin hablar con nadie, pero no fue así. Enseguida alguien se me acercó y me preguntó si venía por primera vez. Me dieron la bienvenida y empezó la reunión. Me parecía que las personas que estaban ahí contaban mi propia historia. Cuando me decidí a hablar sobre mi problema con la comida, sentí que me comprendían muy bien; no hacía falta explicar mucho.

En mi primera reunión además de comprensión encontré esperanza. Algunos de los participantes habían llegado a conseguir abstinencia física y recuperación emocional. Todo eso me hizo seguir viviendo.

Antes de venir a OA había probado innumerables dietas y varios métodos de crecimiento personal. En OA encontré un programa que abarcaba todas mis necesidades: primero conseguir abstinencia de los comportamientos compulsivos con la comida y luego trabajar mi parte emocional, para no seguir recayendo. Además no era nada complicado, se trataba de hacer por mí lo que podía y solo por hoy. Tenía el apoyo incondicional de todos mis compañeros y de mi madrina. Aún así, tardé casi un año en conseguir una abstinencia duradera.

Ahora, después de 18 años, me resulta difícil creer que soy la misma persona que vino a la primera reunión. Mis problemas no se han solucionado milagrosamente, pero tengo un programa que me ayuda a afrontarlos día a día, sin necesidad de comer en exceso. Empecé a disfrutar de muchas cosas que antes no apreciaba, ahora soy capaz de ver todo lo bueno que tiene mi vida.

Mis relaciones son más sanas. Ya no dependo tanto del juicio de otras personas y no necesito que me digan constantemente que me quieren. He aprendido a aceptarme y a quererme a mi misma tal como soy. Cuando me equivoco puedo pedir perdón y remediar mis errores, ya no me hundo en la miseria pensando que no valgo para nada. Noto como las promesas del programa se van cumpliendo en mi.

También aprendí a alimentarme y a disfrutar de la comida, en vez de engullir. Como para vivir y tengo mucho tiempo para ocuparme de otras cosas. Mantengo un peso saludable sin preocuparme por las calorías.

No sé si este programa te servirá a ti, pero estoy segura que vale la pena probar.

2018-03-19T00:24:14+00:00

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